21 · 09
HellenFuentealba
DÃa de las flores amarillas
Por qué existe esto
Hoy estoy lejos.
Eso es todo lo que pasa. No es que no quiera estar, es que hoy no puedo.
Y desde acá no te puedo pasar un ramo de flores.
Antes de ti
De chico desarmaba
mis juguetes.
No para romperlos. QuerÃa ver qué tenÃan adentro y por qué se movÃan. Siempre he sido asÃ: necesito entender cómo funciona algo para quererlo bien.
Me explotaron circuitos
en la cara.
Y al otro dÃa volvÃa con el mismo destornillador en la mano. Ahà aprendà que nada que valga la pena sale a la primera.
Hoy
Ese niño todavÃa
está acá.
Lo que pasa es que ya no me mueve un motor. Me mueves tú.
Asà que cuando el problema fue la distancia, hice lo único que sé hacer desde chico: me senté a construir algo hasta que funcionara.
A los problemas, soluciones.
No parches.
Esto es lo que
me salió.
Flores que sà llegan hasta donde estás. No se marchitan, no se caen, y van a estar acá el 21 de septiembre y cualquier dÃa que las quieras ver.
Soy raro. Soy lento. Lo sé.
Pero no hay un dÃa en que no piense en ti.
Hoy no puedo pasarte flores en la mano. Solo quiero que te quede clara una cosa:
a ti nunca te van a faltar flores.
Contigo no quiero
desarmar nada.
Contigo quiero plantar, sembrar, construir. Hacer algo entre los dos y quedarme a cuidarlo.
Mientras tanto
Esto ya es nuestro.
La distancia es de ahora. Lo que hay acá es de siempre.









Feliz 21 de septiembre
Esté donde esté,
estoy contigo.
Esta página se queda acá hasta el dÃa en que pueda pasarte las flores en la mano. Ese dÃa también van a ser amarillas.
toca la pantalla